07/Enero/2021.
“Entonces llegó Jesús con ellos a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que voy allí y oro. Y tomando a Pedro, y a los dos hijos de Zebedeo, comenzó a entristecerse y a angustiarse en gran manera. Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú. Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil. Otra vez fue, y oró por segunda vez, diciendo: Padre mío, si no puede pasar de mí esta copa sin que yo la beba, hágase tu voluntad. Vino otra vez y los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño. Y dejándolos, se fue de nuevo, y oró por tercera vez, diciendo las mismas palabras.”
Mateo 26:36-44 RVR60.
Cuando venimos al camino de Dios, conocemos de él, nos salva, nos hace nuevas criaturas, sentimos un gozo que no se puede contener, una alegría, amor para con lo demás. Curiosamente también comienzan las pruebas, los problemas, dificultades, que nunca los habíamos tenido.
Esto no es sorprendernos el mismo Jesús nos advierte en el evangelio de Juan 16.33 que en el mundo tendríamos aflicción, Eclesiastés 12:1 nos menciona que nos acordemos de Dios porque vendrán días malos, no dice que tal vez puedan venir, la realidad es que vamos a tener días difíciles. Donde no tenemos ganas de ver a nadie, ni de contestarle a nadie, días que tal vez estemos rodeados de personas, pero nos sintamos solos.
La gente que no es creyente enfrenta dificultades y los que hemos creído en Cristo también las enfrentamos. La diferencia es que, como hijos de Dios, no podemos reaccionar como ellos, no debemos actuar como ellos, desahogarse como ellos lo hacen o resolverlos de la manera que la gente lo hace, si tú te dices ser cristiano todas las áreas de tu vida deben glorificar a Dios. No podemos entregarnos a Dios por partes.
Este pasaje me encanta porque me muestra a Jesús en una faceta muy humana, un Jesús que también enfrento dificultades, que también sintió lo mismo que nosotros sentimos, pero donde también me muestra con su ejemplo la manera en que los creyentes debiéramos enfrentar las situaciones difíciles y complicadas que podamos llegar a pasar.
1- Jesús también se sintió triste (Mateo 26:37)
Cuando leía esto no podía creer que el mismo Jesucristo haya pasado lo que muchas veces enfrentamos, él es Dios, sin embargo, estaba en un cuerpo como el de nosotros, y dice el capítulo el v38 Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte...
En esta vida tendremos que hacer frente a situaciones donde la tristeza, la angustia estarán presentes, donde sintamos desmayar, donde los ánimos estarán por los suelos, donde lo único que podamos pensar sea en el problema, donde pareciera que ya nada tiene solución.
Si algo me consuela en medio de las pruebas es saber que mi salvador también experimento lo que yo experimento y me puede comprender, el paso tristeza. Jesús también lo vivió.
2- Jesús también se sintió solo (Mateo 26:40)
Ante tal situación que nos menciona el v38 podemos observar como Jesús busca el apoyo de sus discípulos y además de sus discípulos eran sus amigos. Cuando llegamos a tener un problema algo muy común es contarle a un amigo, para sentirnos acompañados, para poder recibir consejo o consuelo.
Jesús se retira para orar y pide a sus discípulos que velen con el (v39), algo que Jesús me enseña en este pasaje es que ante las situaciones difíciles en la oración radica la fortaleza y el poder del cristiano (v39- 41), y siendo sinceros cuando he atravesado pruebas en mi vida, lo último que tengo ánimos de hacer es orar.
Al volver de orar encontró a sus discípulos dormidos (v41-43), que hubiéramos sentido nosotros si después de contarle nuestra angustia a nuestros amigos pedirles que nos acompañen en oración, y al volver estuvieran dormidos. Tendríamos ese sentimiento de soledad, de no sentirnos apoyados, de que no tomen importancia ante algo que para nosotros está siendo un momento difícil.
Jesús estaba solo en ese gestes maní, sus discípulos estaban ahí físicamente, pero Jesús sentía su ausencia. Y los discípulos, aquellos que habían estado con él un periodo de tres años, que vieron sus milagros, escucharon sus enseñanzas, en el, momento que más los necesitaba no estuvieron para él.
Puede ser que estemos rodeados de personas, pero aun así llegar a sentirnos solos, donde ni nuestros amigos, nuestra pareja o familia no puede comprender lo que estamos pasando y tenemos ese sentimiento de soledad. Jesús también lo vivió.
3- Jesús nos muestra la manera de pasar tales situaciones (Mateo 26:44)
Jesús estaba tiste y angustiado, iba a cargar con nuestro pecado, después de ahí él sabía que sería arrestado, juzgado y crucificado, todo el peso de la ira de Dios por el pecado iba caer sobre él.
Sus discípulos estaban indiferentes ante lo que le estaba pasando, todos ellos iban a huir, le iban a abandonar e incluso negarle. Sin embargo, Jesús nos muestra que ante tales situaciones el busco a su Padre en oración y sometió su voluntad a él.
Las pruebas y los problemas un día llegaran a nuestra vida, nos sentiremos tristes y angustiados, nos sentiremos solos, y tal vez el orar resulte muy difícil y el aceptar la voluntad de Dios del porqué de las cosas no sea lo más sencillo, sin embrago el evangelio de Lucas no muestra el accionar de Jesús ante esta situación. (Lucas 22. 43-44) Jesús oraba más intensamente y Dios no lo dejo solo, le envió un ángel para que le fortaleciera.
Aplicaciones:
- Ante cualquier situación de aflicción y tristeza, donde nos sintamos que estamos solos:
- Sométete a la voluntad de Dios como Jesús lo hizo
- Ora más intensamente como Jesús lo hizo
- Y Dios enviara la fortaleza y el consuelo para enfrentar cualquier prueba como Jesús lo hizo.
Mario Zavala.

Comentarios
Publicar un comentario