06/Enero/2021.
“Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen,”
Éxodo 20:1-5 RVR60.
Probablemente piense que usted no es idólatra, pues ha decidido seguir a Jesús y no adorar imágenes. Pero se ha preguntado si realmente su corazón está anclado en el Dios vivo, en el Dios de la biblia? La mayoría de veces decimos que sí, pero en mi propia experiencia, estamos muy alejados de la realidad. ¿Por qué lo se? Bueno, ni dos generaciones habían pasado cuando el pueblo de Israel (el mismo que Dios saco y liberó de la tierra de Egipto por medio de Moisés), habiendo mostrado ante ellos grandes evidencias, se olvidaron por completo de Dios.
Bastó para que Moisés y Josué, que fue su sucesor, murieran para que el pueblo se corrompiera yendo tras de los dioses de las ciudades donde se establecen, dioses paganos, a los cuales ofrecían sacrificios. Hoy en día los dioses falsos han cambiado su nombre, incluso su apariencia, pero siguen procediendo de la mano del mismo enemigo, ese que intenta engañarnos a cada momento. Idolatría es algo o alguien que admiras y amas tanto que ocupa toda tu mente y corazón, (deportistas, artistas, pareja sentimental, viajes, hasta hijos, o padres) no hay nada de malo en amar o desear todo esto, el problema es cuando todas estas cosas ocupan el lugar que debe tener Dios en tu corazón.
Dios dijo en su palabra que no debíamos amar a nada, ni nadie más que a Él mismo. Y el mismo apóstol Pablo nos insta a dejar este y otros pecados. (1 Corintios 10:7).
"El corazón humano es una fábrica de ídolos" decía el reformador Juan Calvino. Incluso adorar a Dios a tu medida o como tú crees que es mejor, es pecaminoso. La única manera de adorar al Dios de la Biblia es como ÉL manda y a sí mismo se describe en el antiguo testamento y se presenta por medio de Jesús en el Nuevo Testamento.
Por diseño divino fuimos creados con ese vacío, esa necesidad interna para ser llena, sin embargo, ese algo es Dios mismo, y si tus afectos están en algo o alguien que no es Dios ese pecado se llama "idolatría", pero la buena noticia es que Jesús el Hijo unigénito de Dios murió en la cruz por ése, y todos los pecados de su pueblo. Dios no solo quiere una relación contigo el desea tu corazón, no desea tu adoración a medias.
“Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.”
(Juan 4:24).
Mariana Barbosa.

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