11/Enero/2021.
“No dejen de amarse unos a otros como hermanos. No se olviden de ser amables con los que lleguen a su casa, pues de esa manera, sin saberlo, algunos hospedaron ángeles. Acuérdense de los presos, como si también ustedes estuvieran presos con ellos. Piensen en los que han sido maltratados, ya que ustedes también pueden pasar por lo mismo. Que todos respeten el matrimonio y mantengan la pureza de sus relaciones matrimoniales; porque Dios juzgará a los que cometen inmoralidades sexuales y a los que cometen adulterio. No amen el dinero; conténtense con lo que tienen, porque Dios ha dicho: «Nunca te dejaré ni te abandonaré.» Así que podemos decir con confianza: «El Señor es mi ayuda; no temeré. ¿Qué me puede hacer el hombre?» Acuérdense de quienes los han dirigido y les han anunciado el mensaje de Dios; mediten en cómo han terminado sus vidas, y sigan el ejemplo de su fe.”
Hebreos 13:1-7 DHH94I
La vida de un cristiano no es fácil, tenemos que pasar por diversas pruebas para pulir nuestro corazón. Dios nos invita a tener una plena relación con Él para vivir confiados y descansar en su palabra. Así cuando la prueba llegue, seguiremos firmes si nuestra confianza está bien sedimentada en Dios.
Hebreos 13:1-5 nos dice que: el amor verdadero a los demás produce acciones tangibles. Nos recuerda la hospitalidad hacia los extranjeros, solidaridad con los encarcelados y con los maltratados, respeto por los votos matrimoniales, y satisfacción con lo que se tiene. Alguna vez has pensado que Dios te quiere usar a través de situaciones que parecen no tener impacto o relevancia en el Reino. Los justos le responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos forastero, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?”
“Respondiendo el Rey, les dirá: «En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis».”
Mateo 25:40
Se imaginan servir a Dios, a mí me causa revuelo en mi ser, estar frente al Rey en un simple hermano, ese es mi Dios. Aunque no alcance a comprender, el espíritu reafirma la buena obra.
Hebreos 13 6-7: nos recuerda que: Nos sentimos contentos cuando disfrutamos de la provisión de Dios para satisfacer nuestras necesidades. Los cristianos materialistas dicen con sus acciones que Dios no es capaz de cuida de ellos. La inseguridad puede conducir el amor al dinero. El único antídoto para suplir todas nuestras necesidades es Dios. Si somos cristianos tenemos una deuda con quienes nos enseñaron y fueron ejemplo de lo que necesitábamos saber del evangelio y de cómo llevar una vida cristiana. Continuemos esos buenos ejemplos y edifiquemos a otros. Recordemos el segundo mandamiento de la Ley de Dios: " Amar a tu prójimo como a ti mismo ". Si enfocamos nuestra energía en agradar a Dios, es decir, en cumplir con el primero : "Amar al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas" como consecuencia estarás cumpliendo todas las demás.
Volvernos más como Cristo nos hace cumplir nuestro propósito.
Olivia Moreno.

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