14 de Enero.
Mateo 11:28.
Quienes somos salvos encontramos descanso en Jesús. Quienes no son salvos, recibirán descanso si van a ÉL, pues aquí promete darlo. Nada puede ser más gratuito que un don; aceptemos con gozo lo que ÉL da con gozo. No han de comprar el descanso, ni pedirlo prestado; sino que han de recibirlo como un don. Ustedes laboran bajo el látigo de la ambición, de la codicia, de la concupiscencia o de la ansiedad: ÉL los liberará de esta servidumbre de hierro, y les dará descanso. Ustedes están “trabajados”: sí, “muy trabajados” con el pecado, el temor, los cuidados, los remordimientos y el miedo a la muerte; pero si vienen a ÉL, los hará descansar. ÉL cargó con el aplastante peso de nuestro pecado, para que ya no lo llevemos nosotros. ÉL se convirtió a Sí mismo en el gran Cargador, para que toda persona que esté muy cargada cese de inclinarse bajo la enorme presión.
Jesús da descanso. Así es. ¿Lo creerán? ¿Lo pondrán a prueba? ¿Lo harán de inmediato? Vengan a Jesús abandonando cualquier otra esperanza, pensando en Él, creyendo en el testimonio de Dios y confiando todo a ÉL. Si vinieran a ÉL de esta manera, el descanso que ÉL les proporcionará será profundo, seguro, santo y eterno. Él da un descanso que perdura hasta el cielo, y lo da hoy a todos aquellos que vienen a ÉL.
Charles H. Spurgeon.
(Tomado de: La chequera del banco de la fe).

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