10/Febrero/2021.
“Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra, pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.”
Colosenses 3:1-3.
¿Cuál es tu enfoque?
Hoy en día muchas cosas a nuestras circunstancias han robado tu atención y tu enfoque, podemos ver el caso de la pandemia tan alarmante como si nunca en la vida hubiera habido una pandemia cuando en realidad toda la vida ha existido todo esto, la diferencia es que ahora de manera directa lo estamos padeciendo. Hablado Pablo a los Colosenses les redirecciona, les recuerda lo que el Señor Jesucristo enseñó en el sermón del monte.
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.” - Mateo 6:33.
El mismo principio y la misma premisa se sigue viendo en ambas enseñanzas. El mismo enfoque de ambos. Entonces, ¿Qué hacer cuando nuestra mirada se ha desviado?
1. Ya que han resucitado
Si Cristo resucitó hizo, nos ha resucitadó juntamente con ÉL, por lo tanto Pablo les recuerda un nuevo pensar, ya no es una vida como la anterior
“Basta ya el tiempo pasado para haber hecho lo que agrada a los gentiles...” - 1 Pedro 4:3a.
Por eso una vida en Cristo es muerta a la vida anterior, y presentarnos vivos en Cristo, por lo tanto si en Cristo resucitamos, nuestra mirada debe estar puesta y enfocada en algo más importante.
2. Busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la derecha de Dios.
Enfóquense, dediquense, concentrence, estos sinonimos son lo que habla el principio de la enseñanza,por tanto, si en Cristo tu has resucitado tenemos la obligación de buscar las cosas que Cristo nos da en sus enseñanza. Recuerda el cielo y la tierra pasaran pero su Palabra nunca pasará. Por lo tanto tu mirada puesta en lo eterno, no en lo pasajero en lo que es efímero.
3. Una vida guardada en Cristo.
Esto encuentra sentido cuando sabemos qu nuestra vida solo encuentra sentido en Cristo, es donde Dios nos enseña nuestra valía, nuestro refugio nuestro todo.
Si la vida misma se centra en la Persona que demanda toda nuestra atención, podemos caminar y de una manera madura hacia Cristo, pereciéndonos a ÉL mismo, no hay vida fuera de ÉL, el cristiano debe encontrar en el centro de sus afectos a Cristo mismo, y ver mi vida muerta a las cosas de esta tierra y resucitada a Cristo mismo, es allí donde se encuentra el sentido de todo lo que este pasando en nuestro interior y en nuestro exterior.
Aplicación:
- Recuerda la soberanía de Dios en medio de las circunstancias
- Pon tus ojos en la Obra y la Persona de Jesucristo (Hebreos 12:2)
- Recuérdate a ti mismo el mandato que Dios mismo te ha dado.
Paulette López.

Comentarios
Publicar un comentario