09/Febrero/2021.
“Dame un corazón comprensivo para que pueda gobernar bien a tu pueblo, y sepa la diferencia entre el bien y el mal. Pues, ¿quién puede gobernar por su propia cuenta a este gran pueblo tuyo? Al Señor le agradó que Salomón pidiera sabiduría.”
1 Reyes 3:9-10 NTV.
Si Dios en este momento se nos apareciera y nos dijera: “Pídeme lo que quieras”. Puede ser que lo primero que se venga a nuestra mente es pedirle eso que tanto hemos anhelado, ese sueño que tenemos, o tal vez, no necesariamente algo para nosotros, puede ser el cuidado de nuestra familia o la sanidad de un familiar, por nuestra mente pasarian miles de cosas antes que la respuesta que el rey Salomón le da a Dios cuando este se le aparece en sueños.
En 1 Reyes 3 nos menciona que Salomón (ahora que era rey) había hecho alianzas con el rey de Egipto (v1), nos menciona el v3 que Salomón amaba al Señor y andaba en los caminos de David su padre, aun así Salomón ofrecía sacrificios y ofrendas en los lugares altos, pero una noche se le aparece Dios en sueños y le hace la siguiente pregunta (v5) —¿Qué es lo que quieres? ¡Pídeme, y yo te lo daré!
Salomón pudo haber pedido cualquier cosa, incluso las cosas que se mencionan en el v11...y no has pedido una larga vida, ni riqueza, ni la muerte de tus enemigos,.. era el rey de una gran nación, era un puesto muy demandante, pero a Dios le agrado lo que Salomón pidió. Un corazón comprensivo, que pudiera discernir lo bueno de lo malo, porque el pueblo que gobernaba era un pueblo de multitudes, nos menciona el v10 que a Dios le agradó que Salomón pidiese sabiduría, ¿Por qué esta respuesta? Habiendo poder pedir lo que sea, y el porque ¿Nosotros deberíamos considerar la respuesta del Rey?
La sabiduría es un don de Dios, y debemos diferenciar la inteligencia de la sabiduría. Es verdad que se relacionan, ya que a través del conocimiento y la comprensión son parte de ser sabios. Pero podemos tener un basto conocimiento e inteligencia pero nos ser sabios. Una mejor manera de explicarlos lo menciona el Pastor Luis Mendez:
- “El conocimiento y la sabiduría no son lo mismo. El conocimiento es la acumulación de hechos, mientras que la sabiduría es el entendimiento de lo que significan los hechos.”
Salomón conoce sus limitaciones y sabe que no podrá gobernar al pueblo de Israel con su capacidad y su poca experiencia. Y el considerar esta respuesta, puedo decir por experiencia que, si hubiera sido más sabio al tomar ciertas desiciones o actuar de cierto modo, me habría ahorrado muchos problemas y situaciones incómodas que he tenido experimentar, o hubiera podido ser de más utilidad en momentos que alguien necesito un consejo.
En este dia solo quiero que reflexionemos y miremos atrás para recordar aquellas situaciones que hubiéramos deseado tener la mejor respuesta, haber actuado de una mejor manera, y esto nos motive así como el rey Salomón pedir a Dios por sabiduría. Hoy en la actualidad hay muchas personas que su deseo es servir al Señor y eso es una verdadera alegría, pero podemos llegar a servir al Señor con mucha pasión pero con muy poca sabiduría y prudencia.
Y si dijéramos: “Pero Salomon siendo el hombre más sabio se terminó desviando de Dios”. Te invito a que examines el v14, donde Dios le menciona: “...si anduvieres en mis caminos...”. Todo don que viene de parte de Dios o habilidad que tengamos, si nuestra comunión con el Señor se ve mermada, terminaremos desviandonos de su camino.
Aplicaciones:
- Busca la sabiduría de parte de Dios escrita en su palabra.
- Pidamos la sabiduría que viene de Dios (Santiago 1:5), para saber cómo conducirnos adecuadamente en esta vida.
- Nuestra comunión con Dios no es negociable, nunca apartemos nuestra mirada de ÉL.
Mario Zavala.

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