11/Marzo/2021
“Pero yo digo: ¡ama a tus enemigos! ¡Ora por los que te persiguen! De esa manera, estarás actuando como verdadero hijo de tu Padre que está en el cielo. Pues él da la luz de su sol tanto a los malos como a los buenos y envía la lluvia sobre los justos y los injustos por igual. Si solo amas a quienes te aman, ¿Qué recompensa hay por eso? Hasta los corruptos cobradores de impuestos hacen lo mismo.”
Mateo 5:44-46
Es normal que en la sociedad exista el “doy si das” o “no te mereces mi perdón”, todo esto basado en una idea conceptualizada que tenemos de equidad, donde el ser humano dice quién merece qué. La equidad en sí no es mala, pero la vemos y aplicamos con la carne. Dios, hace que salga el sol sobre buenos y malos, para justos e injustos.
¿Por qué entonces somos selectivos nosotros? Acerca de a quién amar, a quién perdonar e incluso juzgamos al decir “él no podrá ser salvo, míralo”, mientras que Dios quién realmente tiene todo el poder para salvar, juzgar y etiquetar, no hace acepción de personas. La respuesta de esa gracia está en su amor, en su misericordia, en pocas a palabras en ÉL, así es ÉL.
Jesús dice en el sermón del monte: “Ama a tus enemigos, bendice a quien te maldice”. Hacer el bien aun si te hacen mal, prácticamente nos llama a ir contracorriente, ya que el mundo no funciona así, pero recordando en Juan 17:14-16 “...No somos del mundo...”
Claro que no es fácil ir a contracorriente, es negarnos a nosotros mismos y lo que el mundo dice que está “bien”. Una lucha diaria, pero es Dios quien lo hace posible en nosotros, dejando que sea ÉL quien nos guíe por medio del Espíritu Santo.
“El que comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” – Filipenses 1:6.
Aplicaciones:
- Pide al Señor que te ayude a ver las cosas con ojos de amor, para poder ir contracorriente a lo que se enseña día a día en el mundo.
Fernanda Corona.

Comentarios
Publicar un comentario