14/Marzo/2021.
"Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio."
1 Timoteo 1:12
Cuando estudiaba el Seminario uno de mis compañeros comentó algo en clase que me dejó pensando muy profundamente, él decía -En veces creemos que los cristianos que asistimos a un seminario o a un instituto bíblico somos la Élite de la iglesia y no es así, somos los mas vil y menospreciado que al Señor le agradó usar para su gloria. Escuchando estas palabras me puse a pensar en que muchas veces solemos poner a las personas que sirven en un ministerio sobre un pedestal, a las que tienen el ministerio más vistoso como el predicar o ser de la alabanza. Incluso podemos llegar a perder el piso por estar en una posición de privilegio que hace que nos sintamos de una manera superiores a los demás.
El servicio a Dios es un privilegio y también una responsabilidad, a lo largo de los años Dios me ha permitido servirle en distintas áreas de la iglesia, como en la alabanza, impartiendo clases, evangelismo, misiones y hasta limpieza, en cada una de ellas el Señor las ha utilizado para moldear mi carácter. Muchas de las veces solemos darle mayor importancia a los ministerios que son más vistosos. Y hablando por experiencia podemos llegar a tomar una actitud no de un siervo, sino todo lo contrario, como si le estuvieras haciendo un favor a Dios o la iglesia, llegar a pensar que tal ministerio no funciona si no estamos nosotros, o que nadie va a poder hacerlo como nosotros.
Leyendo este versículo Dios me enseñaba como Pablo nos muestra la actitud correcta que debiera tener una persona que Dios le ha dado un lugar de privilegio para servir.
- Doy gracias al que me fortaleció,...Pablo mostraba la gratitud que había en su corazón por haber recibido fortaleza de parte de Dios .Primeramente debemos ser agradecidos por la oportunidad que se nos da de servir a Dios y a nuestra congregación, conscientes de nuestra dependencia de Dios, no fiarnos de nuestra capacidad, habilidades, recursos o influencias, sino depender de su presencia y pedir de su fortaleza para realizar la tarea que nos encomendó.
- A Cristo Jesús nuestro Señor... Recordar que servimos a Dios, hacer las cosas conscientemente que lo hacemos para Él y que nuestra meta nunca sea sobresalir o vanagloriarse de algo. No servimos a Dios para hacernos populares o tener miles de seguidores en redes sociales, que nuestra intención nunca sea el querer ser vistos o tener los reflectores en nuestra persona.
- Porque me tuvo por fiel,... No es que seamos fieles sino que Dios nos tuvo por fieles. Si algo consuela mi corazón cada día es saber que Dios conoce hasta lo más profundo de mi ser y todo lo que soy y pesar de eso el me ve a través de Cristo y me ha tenido por fiel.
- Poniéndome en el ministerio...El servir a Dios no es un juego, él nos ha confiado algo tan preciado como sus ovejas, la iglesia que él mismo compró con su sangre, y ha puesto a hombres imperfectos y faltos para que cuiden de ella, que privilegio mas grande y responsabilidad tenemos todos aquellos que por gracia de Dios nos encontramos sirviendo en un ministerio.
Pablo sigue diciendo en los versículos 13, 14 y 15 como era su comportamiento antes de conocer a Cristo, perseguía a la iglesia, mataba aquellos que profesaban a Cristo, pero el amor del Señor fue más fuerte y él veía su necesidad de un Salvador. Tal vez antes de conocer a Cristo éramos como Pablo, blasfemos y desobedientes delante de Dios, pero al Señor le plació salvarnos y nos puso en el ministerio, podemos pensar que hay gente mucho mejor preparada que nosotros para desarrollar esta tarea, pero también al Señor le plació ponernos a nosotros a su servicio. Y muchas veces me he preguntado ¿Qué viste en mi Señor?
Tristemente hoy en día vemos mas y mas cristianos que quieren usar el ministerio como una plataforma para ganar fama, o se sienten indispensables y piensan que la iglesia no funciona sin ellos, con una actitud como si le estuvieran haciendo un favor a Dios.
Aplicaciones:
- Si el Señor te ha puesto en un lugar para servir reflexiona sobre este texto:
- Siempre se agradecido
- Recuerda que lo haces para Dios
- No merecíamos ese lugar pero él nos tuvo por fieles
- Todos estamos llamados a servir
Mario Zavala.

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