09/Abril/2021
“Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel: Para aprender sabiduría e instrucción, Para discernir dichos profundos, Para recibir instrucción en sabia conducta, Justicia, juicio y equidad; Para dar a los simples prudencia, Y a los jóvenes conocimiento y discreción. El sabio oirá y crecerá en conocimiento, Y el inteligente adquirirá habilidad, Para entender proverbio y metáfora, Las palabras de los sabios y sus enigmas. El temor del Señor es el principio de la sabiduría; Los necios desprecian la sabiduría y la instrucción.”
Proverbios 1:1–7 (NBLA)
Querido lector, muchas veces me pregunte acerca del origen y el significado de los proverbios. Muchas veces cuando intentaba leer el libro, me daba cuenta que no había un hilo o una secuencia de ideas entre uno y otro (no siempre aplica esto a todos los proverbios); hasta que de pronto, en clase de libros poéticos/sapienciales, me di cuenta que estos son como dichos que hoy en día tenemos en nuestra sociedad, como aquel que dice: “Agua que no ha de beber, déjala correr”. Pero el libro de los Proverbios es más que solo dichos bonitos que a Salomón se le ocurrió recopilar, es sabiduría en su más sentido estricto de la palabra.
Un ejemplo de lo que te cuento, es el Proverbio 1:1-7, donde Salomón (el hijo del Rey David) nos explica en que consiste el libro de proverbios y es necesario que podamos notar algunas cosas muy interesantes que encontramos en estos primeros 7 versículos:
- V1 - Nos indica quien los ha recopilado, no es que Salomón los haya escrito todos (quizás si, algunos son de su autoría, pero no en su mayoría). También nos dice que en ese momento de la compilación, Salomón aún era rey.
- V2 - Nos sirven sabiduría, instrucción y aprender a discernir dichos profundos (según la versión NBLA).
- V3 - Aprendemos a recibir instrucción en sabía conducta, esto es realmente muy importante, porque una sabía conducta nos permite desarrollar también justicia, juicio y equidad.
- V4 - Otorga a los simples prudencia, y a los jóvenes conocimiento y discreción.
- V5 - El sabio oye y crece en conocimiento, mientras que el inteligente que escucha los proverbios, desarrolla habilidades.
- V6 - Nos ayudan a entender las metáforas (o figuras del lenguaje) y los proverbios, así como las palabras de los sabios y sus enigmas.
- V7 - Y por último pero no menos importante, el mejor consejo que puede tener alguien es el principio de la sabiduría: El desarrollar el temor al/del Señor.
Quizás pase por tu mente ¿Por qué debo temer al Señor? ¿No se supone que Dios es amor? Si, tienes razón, pero Dios no solo es una cascada desbordante de amor. Dios es un ser tan complejo que es humanamente imposible que lo entendamos. Pero, el temor no significa que me arrodille y que viva con un miedo irracional contra Dios, sino que, tenga un profundo respeto y un sentir de veneración en cada día al Señor. El temer al Señor entonces, no es salir corriendo porque me quiera matar, sino, saber que el Señor es el Señor, no importa lo que pase o lo que ocurra, Dios sigue siendo Dios, el Todopoderoso, el Creador, el Omnisciente, el Omnipotente, el Omnipresente, el Gran Yo Soy... Y nosotros, nosotros solo somos creación suya, seres que lo necesitamos y que a la vez, no lo entendemos.
Por eso debemos aprender que para entender la sabiduría, debemos comenzar por el inicio, el temor al Señor, ese respecto que como el Rey, solo ÉL es digno de recibir y nosotros, de mostrar. Pareciera ser que estás cosas que nos describe Salomón, solo son aplicables cuando entendemos el principio de la sabiduría, y el principio es Dios, es el temor al Señor. El diccionario describe principio como: punto donde nace/parte/surge algo, entonces, para entender el amor del Señor, necesitamos el temor a Dios. Para entender su justicia, necesitamos el temor a Dios. Para entender su misericordia, necesitamos el temor a Dios. De entender el principio de la sabiduría, entonces seremos capaces de poder maravillarnos con lo demás que es Dios.
Por lo tanto recuerda y graba esto en tu mente y en tu corazón:
“El temor del Señor es el principio de la sabiduría” - Proverbios 1:7.
Néstor Rodríguez.
Néstor es el director y editor del Proyecto Inspira, Mexicano de nacimiento, trabaja a tiempo completo para su iglesia local (Iglesia Bíblica Ríos de Agua Viva) como pastor de jóvenes y productor/director de los servicios dominicales. Actualmente, se encuentra cursando la Licenciatura en Teología por parte de la UMAD.

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