11/Abril/2021
“Si el hacha pierde su filo, y no se vuelve a afilar, hay que golpear con más fuerza. El éxito radica en la acción sabia y bien ejecutada.”
Eclesiastés 10:10
La fuente de nuestra peor debilidad es nuestra fortaleza nacida en casa y la fuente de nuestra peor tontería es nuestra sabiduría personal. Señor, ayúdanos a estar tranquilos hasta que hayamos renunciado a nosotros mismos, hasta que hayamos dicho:
«Señor, nuestra manera de trabajar no se compara con la tuya, enséñanos a trabajar. Señor, nuestros juicios son débiles en comparación con tu juicio perfecto; somos tontos; sé nuestro maestro y guíanos en todas las cosas».
Jehová trabaja en todas partes y todas las cosas le sirven. Él obra en la luz, y vemos su gloria, pero igualmente obra en la oscuridad donde no podemos percibirlo. Su sabiduría es demasiado profunda para que hombres mortales puedan entenderla en todo momento. Seamos pacientes y esperemos por su tiempo.
Confiemos en el poder de nuestro padre, como confía el niño que está en el pecho de su madre acerca del amor de esta; sin más dudas de las que puede tener de la majestad de Jehová un ángel que está ante el trono, comprometámonos, cada uno según su propia forma, a sufrir y trabajar para la gran causa de Dios, sintiéndonos seguros de que ningún trabajo ni sufrimiento en el Señor puede ser en vano.
Tomado de: A los pies del maestro.
Charles H. Spurgeon.

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