14/Abril/2021.
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.”
Isaías 26:3-4 RVR60
Tengo hermosos recuerdos de este pasaje, muchas veces lo entonamos en mi congregación hace tiempo. Me encanta lo que dicen estos dos versículos, analizando rápidamente el contexto, el profeta nos cuenta sobre profecía para la tierra en el capítulo 24, seguido de 2 cantos, en el capítulo 25 y 26 correspondientemente. El del capítulo 26, al ser un canto de confianza en la protección del Señor, inicia con una instrucción sobre el día en que el reino del Mesías se establecería en Israel y sobre todo el mundo (la segunda venida de Cristo). Es interesante que los primeros dos versículos nos hablan de la fortaleza de la ciudad de Dios, no solo eso, nos describe sobre la fortaleza de la misma, y culminando el V2, es cuando nos arroja los V3 y V4.
Es imponente lo que dice el V3: “ Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” Es decir, el Señor guardará en COMPLETA PAZ al que tiene un pensamiento que persevere en el Señor, por que en el Señor ha confiado. Me vienen dos interesantes preguntas aquí:
¿Qué significa “cuyo pensamiento en ti persevera”? Y ¿Quién es el que en TI ha confiado?
Consultando otras versiones, encontraremos que el pensamiento que persevera, se refiere al pensamiento que está de continuo en el Señor. Es decir (porque aunque parezca lógico, no lo es en la practica); a la persona que su pensamiento prevalece o se enfoca en el Señor. Romanos 12:2 nos dice que no nos conformemos a este siglo (RVR60), sino que, nuestra mente sea transformada por medio de la renovación de nuestro entendimiento. Esto significaría que, el que tiene un pensamiento que permanece en el Señor, no puede ser cualquiera, sino alguien que ha sido salvado por Gracia y busca el Glorificar a Cristo con su vida. Entonces lo que nos dice el profeta adquiere más sentido: “ Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” Es decir, cuando nuestro pensamiento persevere en el Señor, entonces nuestra confianza estará más cimentada y firme en Cristo. Esto respondería la segunda pregunta, pudiendo definir que ambas cuestiones, vienen de la mano.
Pero también, debemos observar que el V24 dice: “Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.” ¿Por qué alguien no tendría su confianza de manera permanente en el Señor? Bueno, eso se puede responder con algo tan sencillo como: Cuando cometemos pecado, desviamos nuestra mirada de Cristo y por ende, también desviamos nuestra confianza en el Señor. Sucede que cuando no estamos de rodillas ante el Señor, estaremos de rodillas ante cualquier otra cosa o incluso, persona. Nuestra confianza irá y vendrá como si fuese arrastrada por algún viento, pero cuando nuestro pensamiento esta firme y es constante en el Señor, entonces no hay otra cosa por hacer, que confiar en el Señor perpetuamente, porque en Jehová (o Yahweh/Yahveh) está la fortaleza. La palabra en el Hebreo que se usa para Fortaleza, nos indica que se refiere a alguien que es tan fuerte/impenetrable como un muro. En este casi, la Fortaleza puede ser aplicable tanto a la fortaleza que necesita el que confía perpetuamente en el Señor, como aquel que busca un refugio seguro en el Señor.
Este pasaje en lo personal, me gusta recitarlo cuando paso por algún momento de incertidumbre o que me ocasiona temor. Porque me recuerda que, como su hijo, mi pensamiento debería estar de constante en el ÉL, por ende, el Señor me guardará en completa paz porque en ÉL he confiado y esa confianza será/debe ser perpetua, entonces el Señor, será mi fortaleza y/o mi refugio por los siglos. En pocas palabras, un recordatorio de que, en sus manos, no tengo nada que temer.
Néstor Rodríguez
Director del Proyecto Inspira | Pastor de jóvenes | Estudiante de Teología.

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