07/Abril/2021
Como una segunda presentación y parte de nuestro equipo de colaboradores, queremos presentarte a una joven misionera que de manera valiente, ha decidido servir a Cristo y ser ejemplo para otros jóvenes en nuestra actualidad. Espero que este escrito sea de bendición y edificación para tu vida, y puedas identificarte con lo que Madai nos cuenta a continuación, esto es: ¡Vidas que inspiran! Madai Herrera, una misionera joven:
- Mi nombre es Madai Herrera, tengo 32 años de edad y soy misionera desde hace 6 años. Tengo una Licenciatura en Música que me ha permitido servir a Dios en diferentes lugares alrededor del país y en otras partes del mundo como África y Medio Oriente. Actualmente y desde hace 3 años estoy dirigiendo un Entrenamiento Misionero para capacitar a jóvenes y adultos en esta área, brindándoles herramientas y oportunidades de servir y compartir a Dios. Desde muy pequeña me llamó la atención el tema de las misiones mientras mis papás eran parte del equipo que recibía misioneros de otros países en Ciudad Juárez. Así que conforme fui creciendo iba enrolándome en pláticas y proyectos que tuvieran algo que ver con otras culturas, idiomas, pueblos no alcanzados, etc., pero fue hasta poco antes de terminar la universidad que pude comenzar una preparación en forma mediante el Entrenamiento Misionero que ahora coordino, sin embargo me di cuenta de que toda mi vida, cada detalle y situación eran parte de la preparación.
Y tal vez aquí puedo aprovechar para dar un consejo, si estás preguntándote:
- ¿Cómo puedo prepararme o qué puedo hacer para llegar a ser misionero? - Puedes ver a tu alrededor, tu iglesia local o tu comunidad, estoy segura que en cada una encontrarás necesidades y oportunidades para ayudar, para crecer y mostrar el amor de Dios, ya que eso es lo primordial y luego entonces podrás ir escalando hacia otras áreas y lugares.
Me he enfrentado a diferentes aventuras y experiencias que me conmueven, divierten y asombran. Seguido me preguntan:
- ¿Qué cosas extrañas has tenido que comer? - Y bueno, siempre recuerdo unos gusanos que se extraen de adentro de los troncos de los árboles, aquí mismo en México, se fríen en un sartén con aceite y listo. El sabor me pareció a madera, a aserrín.
- ¿Qué ha sido lo más difícil? - Para esta pregunta pudieran haber varias respuestas pero sin duda una de ellas fue haber tenido que viajar mientras en casa mi mamá luchaba y enfrentaba el tratamiento en contra del cáncer.
Otra de ellas fue cuando estuve en Tanzania pues el medicamento para “prevenir” la malaria causaba efectos secundarios como: insomnio, ansiedad, depresión y alucinaciones. Estaba muy ocupada trabajando y recibiendo un curso para trabajar con niños en riesgo y fue un tiempo de mucha exigencia pero Dios siempre estuvo conmigo.
- ¿A qué lugares has viajado? - En México he tenido la oportunidad de estar en Morelos, Puebla, Oaxaca, Guanajuato, Nuevo León, Tamaulipas y Durango, sin dejar de lado que la Sierra Tarahumara en Chihuahua ha sido el principal campo ya que mínimo voy 3 veces al año. Fuera de México he estado en Sudáfrica, Tanzania y Líbano, teniendo escalas en otros países como Alemania, Etiopia y Kenia.
- ¿Cuánto tiempo estuviste en África, que hiciste allá y que es lo que más extrañas? -Estuve 6 meses allá como parte del equipo de un programa que se llama Guarderías Musicales Sol y otro que se llama Joseph Project. Lo que hacía era dar clases de música a niños y ayudarles a resolver sus tareas después de la escuela ya que son niños de diferentes países como Angola, Congo y Mozambique y hablan distintos idiomas al inglés. Los niños se enfrentan a situaciones difíciles en su familia y ahí encontraban de alguna forma el cuidado que requerían, no dejo de lado que siempre se busca que los niños y sus familias conozcan a Jesús. Lo que más extraño es los niños sin duda, cada uno con sus talentos y alegría por compartir, extraño los amigos que hice y el clima cálido ya que el frío no me gusta.
- ¿Qué otros idiomas hablas? - Inglés y un poco de portugués.
- ¿Qué ha sido lo más satisfactorio? - Cumplir los sueños que alguna vez tuve de niña, conocer mucha gente apasionada por Dios, poder contribuir aunque sea un poco para que las personas conozcan a Dios, crecer cumpliendo el llamado de Dios. Ver los resultados del esfuerzo y sacrificio de mis padres y familia, de mis amigos y aquellos que han sido mis mentores, maestros y líderes. Es muy bonito ver y recibir noticias de las vidas transformadas por el amor de Dios.
Recuerdo cuando fue el terremoto de septiembre 2017, junto con unos amigos fui a formar parte de los equipos de rescate a Morelos y entre las actividades de limpieza, remover escombros y repartir víveres, compartíamos la palabra de Dios, hacíamos música y dinámicas para pasar un buen rato, una familia que también iba a apoyar se integró a nuestro equipo y también ellos fueron impactados por la palabra de Dios (a la fecha seguimos en contacto), en aquel tiempo nos preguntaban y decían que éramos diferentes, pudieron reconocer a Dios y darle gloria.
- ¿Qué estás haciendo actualmente y qué planes hay para el futuro? Bueno como dije al principio, dirijo un Entrenamiento misionero, también sirvo en mi iglesia local en la música, y en el comedor infantil. Por temporadas apoyo como traductora a grupos de Estados Unidos y Ucrania en sus viajes a la Sierra Tarahumara. En Julio del año pasado presenté un álbum musical de temática misionera titulado “Sol de Noche” que se encuentra en todas las plataformas digitales y justo hace un mes pude lanzar otro álbum de canciones compuestas durante la cuarentena que se llama “Cuatro”. También doy clases de música, coordino un programa de apoyo a migrantes en nuestra ciudad y participo en un programa de evangelismo y rescate de mujeres en prostitución y drogas. Me gustaría volver a África o ir a donde Dios quiera llevarme, en estos años he aprendido que no importa el lugar si Jesús está conmigo.
Por último, quiero añadir que todos estamos llamados a servir a Dios, a cumplir con la gran comisión solo que tenemos distintas funciones en este plan de Dios y el objetivo es que todos los pueblos le alaben y le glorifiquen. No soy perfecta, no somos perfectos pero es aquí donde el poder de Dios entra, ÉL nos llama y nos capacita, nos fortalece y sostiene y ese es mi motivo para seguirle y servirle porque si no fuera por él ya estaría descalificada de ser parte de su plan mundial. Así que lo que ahora soy y hago es gracias a Dios.


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